Para poder seguir generando valor en el cambiante mundo moderno, las organizaciones deben desarrollar en forma permanente mejores habilidades, conocimientos y actitudes que les permitan no sólo sobrevivir sino generar resultados extraordinarios. En el ámbito organizacional, el coaching actúa como un proceso catalizador hacia una transformación que lleva a la organización a lograr los resultados específicos buscados, a cerrar las brechas que existen entre la situación actual y la situación deseada.
El coaching se diferencia de la consultoría en cuanto el coach no tiene la solución para el cliente. El coach es un experto en un proceso de descubrimiento de necesidades, problemas, recursos y soluciones que poco a poco son identificadas por el mismo cliente. El coach apoya al cliente a adquirir nuevas perspectivas y posibilidades que antes no había visto. Y una vez identificados los problemas de fondo y las soluciones necesarias, el coach acompaña al cliente en el desarrollo y ejecución de planes de acción que lograrán los resultados deseados.





